miércoles, 15 de febrero de 2012

Día 1: 13 de febrero

Amanece en Sao Paulo

Hay tantísimas cosas que me gustaría decir que no se muy bien por dónde voy a empezar. En primer lugar quería agradecer a Juande que se acercara a recogerme en el aeropuerto y a Pablo también por hacerme un hueco en su casa en Tatuapé. Dicho esto, voy a contaros mis primeras impresiones, que como bien dice Rafael González Galiana no son opiniones, si no sensaciones poco valiosas para el análisis del discurso, pero muy interesantes comunicativamente hablando. Apuesto que si el año pasado no hubiera visitado Cuba el impacto hubiera sido mucho mayor, sé que las comparaciones son odiosas, pero es lo más cerca de Sudamérica que había estado. Si alguien me pidiera una sola palabra para describir lo que ví, utilizaría Contrastes. Ayer salimos (Juande, Pablo y yo) a ver el fútbol en un lugar llamado La Tapa en la Rua Serra da Japi, por el nombre os podréis imaginar el tipo de bar que era. Un lanchonete (bar) típicamente español, con su cartel de Curro Romero y Rivera Ordóñez, una peineta y un mantón y un puñado de fotos de Madrid. Una vez finalizado el fútbol fuimos a cenar unos pinchos, me vi obligada a pedir uno de Picanha, si no lo pido mi padre me mata. Estaba bueno aunque Pablo me ha dicho que los encontraré bastante mejores. Después de la cena me quedaban fuerzas para poco más. Descansé durante nueve horas como una reina y directamente a por mi siguiente etapa del tour: llegar a mi ciudad de destino, Bauru.

Juande me ha acompañado hasta la estación de metro de Carrao hasta Barrafunda para poder coger el autobús que me llevará a mi ciudad. A partir de aquí me las apaño yo solita. La estampa ha sido digna de admirar. Imaginadme a las 7:30 de la mañana (hora punta) intentando coger un metro que se dirige al centro neurálgico y de negocios de una ciudad de 12.000.000 de habitantes, pero no os olvideis de que voy acompañada por 33,5kg divididos en dos maletas y una mochila de unos 10kg de peso. Como la prisa mata y aquí es lo único que no me persigue estuve esperando a que pasaran un vagón de metro más o menos desahogado. Matemáticamente hablando era imposible incluirme en ninguno de los vagones que pasaban por la estación, así que me senté a esperar tal y como me recomendó un policía, no tuvo que convencerme. El tránsito de vagones era incesante, pero mayor era el flujo de gente empujando para lograr un hueco.

Después de unos 25 minutos llega un tren menos masificado y el policía amablemente me invita a entrar y me ayuda con mi equipaje. Una vez dentro y pasadas dos estaciones el vagón vuelve a su estado natural de aquí no cabe ni una puta personita más, yo me aferro a mis maletas como a mi más preciado tesoro, me quito el sudor de la frente y disfruto. Todo el mundo se baja el República y por fin tomo asiento para las tres o cuatro paradas que me restan. Llego a la estación de bus, compro mi billete para Bauru y me voy a desayunar el primer zumo de frutas tropicales que cae en mi estómago, os contaría de qué era el zumo, pero ni yo misma lo sabía, solo se que tenía fresa.

Sobre las 14h estoy en suelo bauruense. Caio e Ista vienen a recogerme a la estación y me llevan a comer. Estaban en una reunión de amigos comiendo y para mi sorpresa hay un chico y una chica de España, sí ella es la chica cuyo nombre no me quisieron dar en la universidad, pero no ha hecho falta porque ha estado entre las primeras personas que he conocido.
Todo el mundo es muy amable, pasamos la tarde y parte de la noche en una república, que es como llaman aquí a los pisos de estudiantes. Me bebo mis primeras caipirinhas y me tomo mis primeros chupitos de pinga. Ya es hora de irse a dormir, me quedo en casa de un chico y una chica, él es Tom y ella Fernanda.

En definitiva, aquí parece que se va a estar muy bien, lo que no quita que eche de menos muchas cosas de España. A la única que parece no haberle sentado muy bien el viaje es a mi cámara de fotos, que ha optado por dejar de funcionar, no le gusta el clima.

Os seguiré contando mi vida al detalle, os echo de menos a todos y me encantaría que estuviésis aquí.

3 comentarios:

  1. oleeeee ese cuaderno de bitácora!!! me encannnnta!!! tómate una caipirinha a la salud de tu prima. un besico

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  2. Que guay, me das muxa envidia, te seguire desde aqui, pasatelo en grande y disfruta como una enana. Un beso

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  3. como me tenga que tomar una caipirinha por cada uno de vosotros voy a volver a España alcoholizada perdida jajaja pero haré un esfuerzo. Muchos besitos para ambas, Isa y Aurooo, cuidarosss :):)

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